Videncia, cartomancia, quiromancia y médiums: qué dice hacer cada uno

Cuatro palabras que se mezclan en cualquier tablón de anuncios. Cada una describe un oficio con su propia herramienta, o sin ninguna, y conviene saber cuál se busca.
Lo que sigue explica qué dice hacer cada práctica, no si funciona. Ninguna tiene base comprobada. Pero cuando uno pide una cosa y recibe otra, la consulta sale mal por motivos que nada tienen que ver con las cartas.
Videncia
Es la más difícil de definir. El vidente asegura percibir, sin intermediarios, situaciones del pasado, del presente o de lo que vendrá. No necesita objetos. Algunos piden una foto o el nombre de la persona por la que se pregunta; otros, solo que habléis.
Lo que la distingue de todo lo demás es que no hay un sistema detrás. No se puede aprender en un libro ni comprobar en una tabla. Por eso es también la práctica en la que más depende todo de la persona.
Cartomancia
Lectura con cartas. El tarot es una forma de cartomancia, pero no la única: en España se lee mucho con la baraja española, y hay barajas de oráculo de todo tipo.
Aquí sí hay un sistema. Cada carta tiene un significado más o menos fijado por la tradición y cada tirada tiene posiciones. Dos cartomantes pueden leer distinto la misma carta, pero los dos sabrán explicar por qué. Si preferís entender lo que pasa en la mesa, esta es la opción.
Quiromancia
Lectura de la mano. Se miran las líneas principales —la de la vida, la de la cabeza y la del corazón—, los montes de la palma, la forma de los dedos. Tiene algo de cartomancia, porque hay un código aprendido, y algo de videncia, porque cada mano es distinta y la interpretación es muy personal.
Solo se hace bien en persona o, como mucho, con una foto nítida de las dos palmas. Por teléfono no tiene sentido.
Médiums
Dicen comunicarse con personas fallecidas. Es la práctica que más cuidado pide, porque quien la busca suele estar de duelo. Un médium responsable no promete mensajes concretos ni insiste en que volváis. Si alguien convierte la pérdida de un familiar en una serie de sesiones de pago sin final, mejor dejarlo, y hablar del duelo con alguien preparado para ello.
Y lo que va aparte
La astrología trabaja con la fecha, la hora y el lugar de nacimiento; la numerología, con números sacados del nombre y la fecha. Hay quien lee el péndulo o los posos del café. Hay consultas, en Bilbao y en cualquier sitio, que combinan varias cosas en la misma sesión.
No pasa nada por mezclar. Lo que conviene es saber, al reservar, qué se va a hacer. Una pregunta basta: «¿Cómo trabajas?». Si la respuesta es «de todo un poco», pedid que os lo concreten.
Para decidir el formato, en consulta en persona o desde casa va lo que hay que tener en cuenta viviendo en Bizkaia.