Videncia en Bilbao

Consulta en persona o desde casa, viviendo en Bizkaia

Teléfono móvil boca abajo y una libreta con un lápiz en el alféizar de una ventana mojada por la lluvia, con tejados borrosos al fondo

Desde Plentzia o desde Santurtzi el metro deja en el centro de Bilbao en un rato, pero ir a una consulta no es solo cuestión de transporte. Cuentan la intimidad, el idioma y el tipo de lectura que se busque.

Lo que manda es la práctica

Antes de pensar en el viaje, pensad en qué vais a pedir. La quiromancia necesita la mano delante. Una tirada de cartas se sigue mejor viendo la mesa, aunque se puede hacer por videollamada. La videncia sin soporte se hace igual por teléfono que en una habitación, porque todo pasa en la conversación.

Así que la primera decisión casi la toma la práctica elegida. La segunda ya es vuestra.

Ir en persona

Bilbao tiene la ventaja de que casi todo queda cerca. La ría, el metro, el tranvía y el Bizkaibus hacen que desde muchos pueblos de la margen izquierda, de Uribe Kosta o del Duranguesado se llegue sin coche. Para quien vive en la costa de Lea-Artibai o en el interior, la cosa cambia y el viaje se puede comer la tarde entera.

Ir tiene algo que el teléfono no da. Ves cómo es el sitio, cómo te recibe la persona y si te sientes cómodo en los primeros minutos. Si no, puedes marcharte. Y si la consulta es en un piso particular que no conocéis, que alguien de confianza sepa dónde estáis.

Quedarse en casa

La razón más habitual para no salir no es la distancia. Es el «Bilbao es un pañuelo». En una ciudad donde uno se encuentra con medio barrio en el mismo bar, hay quien no quiere que nadie le vea entrar en una consulta, y el teléfono o el vídeo lo resuelven.

Para que funcione, haced la llamada desde un sitio donde nadie os interrumpa. En una casa compartida o con niños, eso puede ser el coche aparcado. Tened papel a mano: después de colgar, lo que se dijo se olvida muy deprisa.

Castellano o euskera

En las calles de Bilbao se oye sobre todo castellano. En buena parte de Bizkaia, sin embargo, el euskera es la lengua de casa, y hablar de cosas personales en la lengua propia no es lo mismo que hacerlo en otra. Si lo preferís, preguntadlo al reservar. Es una pregunta normal y la respuesta es un sí o un no.

Dos preguntas que nadie hace

La primera, si la consulta se graba o se toman notas, y qué se hace con ellas después. Habláis de vuestra vida; tenéis derecho a saber dónde queda eso.

La segunda, qué pasa si en mitad de la sesión queréis parar. Una persona seria os dirá que se para y punto, sin dramas.

Las diferencias entre videncia, cartas, mano y médiums están en este otro artículo.

También en esta web: Videncia, cartomancia, quiromancia y médiums: qué dice hacer cada uno